Estados Unidos avanza en la regulación de autos autónomos sin volante ni pedal de freno
La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA) propuso modificar las normas para vehículos de conducción completamente autónoma. El objetivo es eliminar el requisito que obliga a los vehículos totalmente autónomos a contar con pedales de freno manuales.
¿Qué implica este cambio?
La medida no implica una flexibilización de los requisitos de seguridad vinculados al frenado. Las exigencias de rendimiento, incluidas las normas de distancia de frenado, seguirán vigentes. Este cambio podría facilitar el despliegue de vehículos autónomos concebidos desde cero sin puesto de manejo tradicional, como el Cybercab de Tesla, un vehículo eléctrico de dos plazas sin volante ni pedales, y los desarrollos de Waymo, Alphabet, y Zoox, la unidad de conducción autónoma de Amazon.
El marco regulatorio actual
Hasta ahora, el marco regulatorio estadounidense generaba una diferencia clave. Los vehículos autónomos que mantienen controles humanos obligatorios, como volante, pedales de freno o espejos, no necesitan una aprobación específica de la NHTSA para circular. En cambio, los modelos diseñados sin esos elementos deben recurrir a exenciones. La agencia puede autorizar hasta 2500 unidades por fabricante al año sin los controles humanos exigidos, pero varias solicitudes quedaron durante años bajo revisión.
La industria reclama un marco federal más claro
La industria automotriz estadounidense reclama desde hace años un marco federal más claro para los autos autónomos, mientras que los reguladores intentan definir cómo adaptar normas pensadas para vehículos con conductor humano. La NHTSA también trabaja en pruebas de desempeño de seguridad para vehículos autónomos dentro de una regulación separada.
¿Qué sigue?
Aun con una eventual modificación normativa, la expansión masiva de los robotaxis no depende solo de la regulación, considerando que la adopción generalizada todavía enfrenta límites tecnológicos, costos de inversión y la aceptación de los pasajeros.
